El consumo de platos preparados en el hogar ascendió en 2020 hasta los 16,94 kg per cápita[1], de acuerdo con los datos que ha dado a conocer la Asociación Española de Fabricantes de Platos Preparados (Asefapre), que integra a los principales fabricantes del sector. Ese mismo año, las ventas de platos listos para su consumo en el hogar crecieron en 2020 un 8,7%, alcanzando las 643.990 toneladas[2].
“El incremento de las ocasiones de consumo en el hogar provocado por la pandemia ha propiciado que los consumidores busquen nuevas alternativas en las que confiar, permitiendo una alimentación variada, equilibrada y de calidad”, explica Álvaro Aguilar, secretario general de Asefapre, “y el sector de los platos preparados ha sabido responder a estos requerimientos con platos e ingredientes innovadores que han contribuido a impulsan una tendencia netamente ascendente, y que han dado respuesta en los peores momentos de la crisis.”
No obstante, el sector de platos preparados se ha visto fuertemente afectado por la caída en más de un 43%[3] de la actividad de la hostelería en 2020. La producción total de las empresas asociadas a Asefapre descendió un 4,8%, pasando de las cerca de 244.000 toneladas de 2019, a 232.000 en 2020, mientras que la exportación de platos se mantuvo situándose en 39.096 toneladas -un 16,8% de la producción-.
“El canal Horeca es un gran dinamizador de la industria de platos preparados y, aunque el consumo en el hogar ha crecido considerablemente durante el pasado año, el peso de la hostelería en el cómputo general ha provocado un cambio en la tendencia ascendente que veníamos registrando desde hace diez años”, señala Alvaro Aguilar.